Adaptación de Gafas Progresivas: Parte II

Segundo artículo sobre la adaptación de las gafas progresivas,

Vamos a abordar un tema crucial, que es precisamente la entrega de dichas gafas por parte del óptico o profesional de óptica.

A los 15 días tras encargar las gafas, me acerqué con mi madre a Óptica Maeso, tal y como os comenté en el anterior post, óptica asociada a gafas.es en Madrid.

Laura nos recibió y pidió a mi madre que se sentara para explicarle de nuevo el funcionamiento de las lentes progresivas. Aunque en la visita inicial se lo contó, este es el momento adecuado para hacer un recordatorio y ser muy claro con las instrucciones.

Adaptación a cristales progresivos

Así que la optometrista le contó lo siguiente:

-La gafa tiene que estar muy bien ajustada, y debe moverse lo menos posible.

-Hay que jugar con la mirada para encontrar el punto de mejor visión para cada distancia.

Para ver de lejos hay que mirar por la parte superior de la lente, para ver de cerca hay que bajar la mirada, ¡ojo!-LA MIRADA- no la cabeza, para buscar la zona de las lentes con la graduación de cerca; y para ver el ordenador hay que mirar por la zona media de la lente.

Proceso de adaptación a unos cristales progresivos

Es algo quelleva su tiempo, porque hay que “aprender a mirar”.

Tras explicarle todo esto en la mesa, pidió a mi madre que se levantara y le indicó cómo tiene que bajar las escaleras. Con cuidado al principio, y doblando el cuerpo un poco para verlas por la parte superior de la gafa. La tendencia natural al bajar unas escaleras o mirar cualquier cosa que haya en el suelo, es bajar la mirada. En el caso de usar unas gafas progresivas, si miramos directamente hacia abajo nos encontraremos con la visión optimizada para cerca, con lo cual no veremos bien de lejos y esto nos hará que no percibamos bien el suelo. Por ello hay que doblar un poquito el cuerpo para poder ver mirar a través de la zona de lejos y ver bien suelos y escaleras.

Esto parece un poco engorroso pero en cuanto uno se acostumbra al progresivo, se empieza a hacer de forma automática.

Gafas progresivas: adaptacion

Otro de los consejos que Laura comentó a mi madre, fue el de empezar a probar la gafa sentada tranquilamente en casa viendo la televisión y con un libro/revista/móvil en la mano, para ir cambiando de distancia. La tarea consiste en mirar a la televisión y al objeto que se tenga de cerca alternativamente, y de esta forma se entrena la mirada para encontrar el punto por donde se ve bien.

Es una tarea muy sencilla y que hace que las personas se acostumbren muy rápidamente a las lentes progresivas.

Una vez que se tiene dominado este aspecto, se pasaría a dominar el resto de tareas de la vida rutinaria, caminar, trabajar, conducir, cocinar, etc.

Tras todas estas recomendaciones, se le entregó la gafa y se le invitó a realizar todas las pruebas en casa.

Dicho y hecho, en cuanto llegamos a casa, mi madre se sentó en el sofá, y con su flamente Smartphone recién estrenado ( el primero de su vida), probó a mirar la tele y ver las fotos de sus nietos que le hemos ido mandando desde hace un par de semanas.

Al principio se sentía rara, pero parece que poco a poco le ha ido cogiendo el tranquillo.

Hasta aquí este artículo. En el próximo pasaremos a contar cómo ha ido toda la adaptación las gafas progresivas por parte de mi madre, pero para ello dejaremos transcurrir un mes. Entonces volveré a grabar otro vídeo para mostrarlo todo.

Vídeo de la aptación a cristales progresivos.

 

 

Os pido que os paséis por la página de gafas.es pulsando en el siguiente enlace. Si os animáis a adaptaros unas progesivas, es la mejor opción. Palabra de Madre, jeje.

Hasta pronto.

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Interacciones del lector

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